Martes, 25 de diciembre de 2007

?Cansancio Matrimonial?

?Cansancio Matrimonial?

En el matrimonio no podemos bajar la guardia de nuestra vida interior, el afecto humano necesita del afecto divino.

Es el agotamiento normal del v?rtigo de vida que llevamos. Llegas a la noche que no puedes m?s, y ni fuerzas tienes para hablar con tu mujer o con tu marido, para entablar esa relaci?n de intimidad tan necesaria para la ternura y el crecimiento de la unidad conyugal. Y se nos olvida incluso rezar alguna avemar?a.

El agotamiento cotidiano no debe influir en nuestra vida de oraci?n, de trato con Dios, y tampoco en nuestra vida matrimonial. Esa es la lucha. No debemos acostumbrarnos a la maravilla de nuestro amor. Somos tan burros que nos pasa, y nos dispersamos en mil cosas anodinas que a nada llevan. Y detectamos cierta acidez espiritual, un amago de tristeza o melancol?a de tiempos mejores. Y nos dejamos llevar por el silencio empecinado o por contestaciones bruscas.

Es preciso reaccionar. Para los cristianos este nuevo impulso que necesitamos lo debemos encontrar en nuestro trato con Dios. ?C?mo es ahora? ?Nos limitamos a cuatro vaguedades? ?Nos conformamos con dedicarle al Se?or el tiempo sobrante? ?No pensamos con frecuencia que ?l es el quicio de nuestra familia y por lo tanto de nuestra alegr?a?

El matrimonio es tambi?n la intimidad de Dios, imagen de la Luz. Es la ternura de una oraci?n que se manifiesta en la mutua y completa entrega de los dos. Cada gesto tiene una importancia infinita. Cada beso es signo de un milagro del que generalmente no somos conscientes. ?Por qu?? Sencillamente porque andamos despistados en nuestro yo. ?se museo de instantes disecados, carentes de gracia y de verdadero don.

S?, la vida adquiere todo su color y calor cuando se vuelca en los dem?s. Es entonces cuando el significado de nuestro respirar se transforma en amor, en la sustancia espiritual que define nuestra existencia y nos identifica con Dios.

Nadie m?nimamente sensato -y maduro- puede pensar que el matrimonio es un camino de rosas. Desenga??monos: no lo es. Pero cuidado, hoy en d?a cunde un sentimentalismo ciego que hace del sentimiento un garabato intrascendente. ?El amor? Unos a?os -o meses o semanas- de pasi?n que hay que aprovechar mientras dure. La falta de formaci?n, el acostumbramiento, la rebeld?a ante el sufrimiento o la superficialidad ambiente ocasiona un conjunto de espejismos que se superponen en unas vidas donde la clave de casi todo est? en el placer, en el capricho. Y ese es el comienzo del desamor, el inicio de una noche bastante oscura para las almas. El que lo crea as? no es consciente del compromiso que ha adquirido, del "s? quiero". Y ojo, nadie est? libre de hacer tonter?as.

En el matrimonio no podemos bajar la guardia de nuestra vida interior. Es fundamental. El afecto humano necesita del afecto divino. Ambos lo conforman en comuni?n de personas. Esposo, esposa y Dios. Padre, Hijo y Esp?ritu Santo. Vocaci?n de santidad. Mientras la eternidad enhebra el tiempo, el dolor y los cuerpos.

Tags: amor, consejos, educación, familia, hijos, reglas, sexo

Publicat per pausnow @ 13:23 | 0 Comentaris | Enviar

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