viernes, 20 de febrero de 2009

Presentación de mi TESIS

Antecedentes
Hace cerca de 50 años, en 1960, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés) aprobó la venta de la píldora anticonceptiva, considerada la medicina que mayor impacto ha tenido en toda la historia de la cultura norteamericana. La “píldora”, como la mayoría de la gente la conoce, ganó éxito rápidamente debido a su comodidad y a su fiabilidad, a pesar de sus tan comunes efectos secundarios. Y fue precisamente en sus inicios, que dicha pastilla podía ser prescrita únicamente a mujeres casadas; permitiéndose, posteriormente, hacerlo también a mujeres solteras pero que hubieron alcanzado la mayoría de edad (Christmas y Schultz, 2008). Sin embargo, esto ha ido cambiando con el tiempo.

Hoy en día hemos llegado al punto en el que el consejo médico se ha tornado determinante cuando de tomar una decisión se trata; y este hecho eleva su importancia cuando se habla de la vida de una persona. Esto lo afirma Schrager (2002) al mencionar que el consejo que se proporciona a los pacientes antes de que estos lleven cualquier método hormonal anticonceptivo, les motiva a mejorar su cumplimiento y la continuación de su uso. Pero la cuestión, como bien argumenta Goodnough (2001) citando a Alcorn, es si realmente dichos métodos actúan únicamente de manera anticonceptiva o si también algunas veces se evita la implantación y se causa un aborto.

Es por todo esto que resulta relevante determinar en qué grado los actuales egresados de la licenciatura en medicina conocen realmente el funcionamiento de los métodos anticonceptivos (MA) y cuál es su postura frente a ellos.

Paralelamente conviene estudiar todo esto desde la perspectiva de los MNRF por ser estos los que favorecen el cumplimiento del juramento hipocrático, mediante el cual se promete no proporcionar supositorios dañinos a las mujeres; y por tanto, se respeta la verdad de la sexualidad y la persona humana.

Planteamiento del problema

Los Métodos Naturales de Regulación de la Fertilidad (MNRF) son bastante efectivos, tanto para conseguir como para evitar un embarazo, de acuerdo con una revisión hecha por la doctora Klaus (1982) en la que analizó los componentes de la fase fértil, las circunstancias que provocan una ovulación irregular y la efectividad de la planeación familiar natural, entre otros temas. Según esta investigación, el método sintotérmico (método natural utilizado para regular la fertilidad que combina medidas como el tiempo, la temperatura, la mucosidad cervical, entre otras) y el de la ovulación (también conocido como Billings, que se utiliza para regular naturalmente la fertilidad basándose en las características de la mucosidad cervical), cuando son utilizados correctamente, son mucho más eficaces que algunos métodos anticonceptivos (MA) como el condón femenino, el coito interrumpido, el diafragma, el capuchón cervical, los espermicidas y la esponja vaginal.

Así mismo, indica que los MNRF no presentan efectos secundarios ni desventajas como las que sí presentan los MA que comúnmente se conocen como más eficaces para evitar un embarazo: el DIU, ligadura de trompas, vasectomía, la píldora oral combinada anticonceptiva, la píldora de progesterona, las inyecciones, la pastilla RU-486, entre otros.

Sin embargo, Roehr (2004), citando a la doctora Farris, sustenta que en realidad los MA pueden representar una forma de control natal fallido, pues existen mujeres a quienes les han fallado; sea tomando únicamente la pastilla o usando otros dos métodos (artificiales).

A pesar de este fallido funcionamiento, según una encuesta hecha por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 1997) de México, el 70.5% de las mujeres unidas en matrimonio, que se encuentran edad fértil, son usuarias de métodos anticonceptivos. Además en una comparación hecha por el mismo Instituto, de 1976 a 1997 el uso de los métodos anticonceptivos entre las mujeres que se encontraban en edad fértil aumentó de un 30.2% a un 68.4%. Esto significa que, hace 11 años la incidencia en su empleo ya se había duplicado.

Por otro lado, contrario a lo que muestran las estadísticas anteriores, Jennings y Landy (2006) de la Georgetown University Medical Care, señalan que los métodos naturales de planificación familiar, también llamados ‘basados en la sensibilización’, podrían ser lo que algunas mujeres desearían llevar; pero la mayoría de los médicos no los han aprendido durante la escuela de medicina o durante sus residencias. A la vez, mencionan que dichos métodos precisan que tanto la mujer ponga atención especial a su cuerpo como que los médicos estén en sintonía con las necesidades de sus pacientes.

Entonces los MNRF pueden tener una efectividad del 97 al 99% si se utilizan correctamente por parejas motivadas (Trent y Clark, 1997), y a la vez dichos métodos respetan la naturaleza del acto sexual conyugal siempre que se utilicen con responsabilidad y no de forma exclusivamente no procreadora (Lucas, 2003). Por lo tanto los médicos, que están obligados por el juramento hipocrático a perseguir los principios de justicia (dar a cada uno lo que le corresponde), beneficencia (hacer el bien) y no maleficencia (evitar el mal) (Rancich, Pérez, Morales y Gelpi, 2005), deberían conocer ampliamente los MNRF y promoverlos.

Lo anterior nos lleva a concluir que una Universidad que de acuerdo con su misión de formación integral basada en los principios perennes del humanismo cristiano, debe ocuparse ampliamente de transmitir a sus alumnos enseñanzas en el campo de la reproducción humana que respeten la vida y la persona humana al mismo tiempo.

Tags: anticonceptivo, natural, sexo, tesis, vida, amor

Publicat per pausnow @ 14:21 | 0 Comentaris | Enviar

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